¿Cómo sé si son hormigas carpinteras o termitas voladoras?
Por la forma del cuerpo y de las alas. Las hormigas tienen la cintura muy marcada y alas desiguales, mientras que las termitas que vuelan tienen el cuerpo recto y dos pares de alas iguales.
Las hormigas voladoras, incluidas las carpinteras, tienen el cuerpo dividido en tres partes con una cintura visible, y sus alas delanteras son más largas que las traseras. Las termitas que salen en enjambre tienen el cuerpo recto, sin cintura, y dos pares de alas del mismo tamaño. Esa diferencia importa porque las termitas se revisan en otra parte del trabajo, con signos distintos como los tubos de lodo y la madera hueca.
Si no puede ver bien el insecto, guarde uno en una bolsa o tómele una foto con algo de referencia para escala. El técnico lo revisa en el lugar y explica de qué grupo se trata antes de proponer un tratamiento.
¿Por qué las hormigas aparecen en la cocina si el nido está afuera?
Porque las hormigas buscan comida y agua dentro de la casa, y siguen un camino de olores que deja una colonia. El nido puede estar en el porche, en la chimenea o en la terraza, lejos de la cocina.
Una hormiga que encuentra comida deja una señal que las demás siguen. Por eso las hormigas aparecen en la misma fila, en el mismo lugar del fregadero o del mostrador, aunque el nido esté a varios metros. Tratar solo el mostrador quita las hormigas que se ven, pero no el nido que las manda.
El técnico busca el camino de la fila hasta la entrada, y revisa la zona exterior con el mismo cuidado que la interior. Si la entrada está en la pared de la cocina, la revisión incluye el marco de la ventana y el espacio detrás del fregadero, porque ahí el agua también suele escurrir.
¿Por qué la humedad importa tanto en la casa?
Porque la madera húmeda es el lugar donde la colonia puede excavar con facilidad, y porque el agua que entra por una grieta mantiene el nido activo durante más tiempo.
CAES asocia los nidos dentro de edificios con la humedad, y en casas con madera antigua la humedad suele venir de un canal que no desagua, de una terraza sin pendiente o de una zona de tierra junto a la pared que retiene agua de lluvia. Esa agua no se ve, pero la madera queda húmeda durante semanas.
Por eso el técnico habla del origen de la humedad antes de hablar del tratamiento. Un tratamiento que deja la madera mojada tiene menos probabilidades de funcionar, y la colonia vuelve a instalarse en el mismo lugar cuando el producto pierde su efecto.
¿Qué cambia el precio de un control de hormigas carpinteras?
La cantidad de nidos, la cantidad de madera que hay que revisar y la dificultad de llegar al punto de entrada. El precio se confirma en sitio antes de empezar.
Los rangos varían según el tamaño, el acceso y el estado del edificio; el precio se confirma en sitio antes de empezar. Un nido en un solo poste de porche requiere una revisión más corta que un nido escondido dentro de una viga que atraviesa dos pisos. Un garaje con mucha leña apilada toma más tiempo que uno vacío, y una chimenea que hay que revisar desde el techo es más difícil de llegar que una base de pared a la altura del suelo.
Si el daño en la madera requiere reparación por un carpintero, esa reparación no está incluida en el control. El técnico lo indica en la visita, para que el propietario sepa qué trabajo adicional puede necesitar y lo decida antes de empezar.
¿Qué pasa si la madera ya está dañada?
El control detiene la actividad de la colonia, pero no repara la madera. Un técnico describe el daño y recomienda a quién consultar para la reparación.
La revisión de madera dañada es parte del trabajo: el técnico marca las zonas blandas, las fotografía y explica qué parte es estructural. Una viga que cede o un marco que se ha aflojado requiere la opinión de un carpintero o de un inspector de la construcción, no solo de quien aplica el producto.
Esa separación protege al propietario. Un control de plagas revisa la actividad y el origen de la humedad, y una reparación se hace con un profesional de la construcción. Cuando el trabajo termina, el técnico deja por escrito qué quedó pendiente.