¿Por qué aparecen en otoño y no en verano?
Las chinches buscan refugio cuando las noches se enfrían y los días siguen siendo cálidos, según CAES. Esa combinación de temperaturas es la señal que las lleva a buscar dónde pasar el invierno.
Un entomólogo de CAES explica que el cambio en las temperaturas, con noches frías y días cálidos, indica a estos insectos que llegó el momento de buscar un lugar seguro. En verano el insecto está afuera y no tiene razón para buscar refugio en la casa.
¿Son peligrosas dentro de la casa?
CAES dice que estas chinches son inofensivas dentro de la casa. No comen nada de lo que se guarda, solo buscan dónde pasar el invierno.
La preocupación de muchas familias no es que el insecto dañe la casa, sino que aparezca de forma repetida. CAES describe que dentro solo se quedan a esperar el invierno, y que no comen los alimentos ni la ropa. Esa información tranquiliza, pero no quita la necesidad de cerrar las entradas.
¿Por dónde entran exactamente?
Según CAES, las chinches entran por grietas alrededor de ventanas, puertas y cimientos. Una grieta pequeña es suficiente para que pase el insecto.
Las entradas más comunes están en los puntos donde dos materiales se encuentran: el marco y la pared, el revestimiento y el cimiento, o la puerta y su umbral. Un técnico recorre cada uno de esos puntos y anota los que dejan pasar aire o insectos.
¿Por qué no basta con rociar?
CAES dice que la exclusión física es la mejor forma de mantener estas chinches afuera. Un producto aplicado en una ventana no cierra la grieta por la que el insecto entró.
Rociar una superficie no cambia el lugar por donde entra el insecto. Mientras la grieta siga abierta, otra chinche puede llegar en la siguiente noche fría. El cierre de la entrada es lo que impide que el ciclo se repita.
¿Qué cambia el precio de este trabajo?
El tamaño de la casa, el número de ventanas y puertas, el acceso al exterior y si el trabajo es solo cierre de entradas o también incluye un tratamiento cambian el precio. Se explica y se aprueba en sitio.
Una casa pequeña, de un piso, con pocas ventanas y calafateo en buen estado, tiene una revisión corta. Una casa de dos o tres pisos, con ventanas altas, muchas puertas y un cimiento largo, lleva más tiempo y más material. El tipo de trabajo también cambia el precio, porque cerrar entradas no es lo mismo que tratar un espacio con producto.